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24 de junio de 2026
En un sistema de refrigeración, la fiabilidad del embrague viscoso es fundamental para mantener la temperatura óptima de funcionamiento del motor. Un fallo en este componente puede comprometer la capacidad de refrigeración del vehículo y provocar averías de elevada gravedad.
Por ello, en Cojali entendemos la calidad como un proceso continuo que abarca desde la validación del diseño hasta la verificación final del producto terminado.
Verificación dimensional de cada componente
La calidad comienza mucho antes del ensamblaje. Todos los componentes recibidos en nuestras instalaciones se someten a controles dimensionales mediante máquinas tridimensionales (CMM), equipos de inspección óptica, micrómetros, etc., capaces de verificar con precisión las dimensiones críticas y el acabado de cada referencia.
Este proceso permite detectar posibles desviaciones respecto a las tolerancias definidas durante el diseño y garantizar la correcta integración de todas las piezas en el conjunto final.
Simulación y validación del diseño
Antes de fabricar un nuevo embrague viscoso, nuestro equipo de ingeniería valida digitalmente su comportamiento mediante herramientas avanzadas de simulación.
Estas tecnologías permiten analizar la resistencia mecánica de componentes críticos, como el eje principal, y estudiar su comportamiento bajo diferentes condiciones de trabajo. Además, empleamos herramientas de dinámica de fluidos computacional (CFD) para optimizar el flujo de aire y la interacción entre el embrague, el ventilador y el resto de los elementos del sistema de refrigeración.
Bancos de ensayo y túnel del viento
Una vez ensamblado el embrague, comienza la fase de validación funcional.
Mediante bancos de ensayo específicos verificamos parámetros como la temperatura de activación, la capacidad de transmisión de par, la velocidad de acoplamiento y desacoplamiento o el comportamiento de la regulación del ventilador.
La validación se completa con ensayos aerodinámicos en el túnel del viento, donde analizamos el rendimiento conjunto del embrague y el ventilador, evaluando variables como el caudal de aire generado, la potencia absorbida y la eficiencia global del conjunto de embrague más ventilador.
Test de fin de línea y trazabilidad
La verificación continúa durante todo el proceso productivo. Cada embrague viscoso supera controles de calidad y test de fin de línea destinados a comprobar su correcto funcionamiento antes de la expedición.
Además, todas las unidades quedan asociadas a un sistema de trazabilidad que permite identificar los componentes utilizados, los controles realizados y los parámetros registrados durante su fabricación, aportando una garantía adicional tanto para nuestros procesos internos como para nuestros clientes.
Calidad verificada en cada etapa
Cuando un embrague viscoso de Cojali llega al mercado, ya ha pasado por controles metrológicos, simulaciones estructurales y CFD, ensayos funcionales, validaciones aerodinámicas en túnel del viento, sistemas de trazabilidad y verificaciones finales de funcionamiento.
La combinación de todas estas etapas nos permite ofrecer componentes fiables, duraderos y preparados para responder con las máximas garantías en las aplicaciones más exigentes.